Alrededor de la nueva película de Batman ha habido mucho revuelo, mucha expectación antes del estreno y una vez estrenada surgió una euforia desatada, una avalancha de buenas críticas, de éxitos de taquilla y un clamor cada vez mayor exigiendo un Oscar póstumo para el difunto Heath Ledger. Todo ésto me hizo temer que El Caballero Oscuro no fuera más que un hype, un éxito fortuito provocado por una más que grandiosa campaña de markéting, algo que pasa mucho especialmente en el mundo de la música (veánse grupos como los Black Kids), pero ni mucho menos es un hype, ya que con El Caballero Oscuro estamos ante la mejor película de superhéroes y una de las mejores películas de la historia del thriller, la acción y la tragedia, porque si en algo destaca esta película es en su tono trágico.La película se inicia con una secuencia sencillamente brillante desde el punto de vista de la dirección, una secuencia en la que conocemos al Joker en su máximo esplendor, un asesino sin escrúpulos, un anarquista, un amante del caos y del desorden. Y a partir de ese punto, el Joker acapara toda nuestra atención, siempre pendientes de su próxima aparición pero al mismo tiempo temiéndolo, ya que Heath Ledger dota al Joker de una personalidad cargada de matices que van desde unos ojos irreconocibles para Ledger a una gestualidad y un movimiento de la boca que resulta irritante cada vez que lo realiza. Pero sería injusto destacar sólo el trabajo del australiano, ya que todos los actores hacen un trabajo brillante. Christian Bale dota al superhéroe de una melancolía y de un aire de soledad que nos hace sentirnos más cercanos a Bruce Wayne que a Batman, Michael Caine encarna a un Alfred cargado de humor amargo, Maggie Gyllenhaal da mil vueltas a Katie Holmes interpretando a Rachel Dowes, Gary Oldman mejora su actuación como el justo policía Gordon, Morgan Freeman no defrauda y Aaron Eckhart dando vida a un Harvey Dent en el que contemplamos la marca de la tragedia. Quizá el único fallo que le pueda achacar a la película esté relacionada con otra de las protagonistas del film, ya que Gotham es otra protagonista más en las historias de Batman y en esta película Gotham no es ni oscura ni gótica, sino que se ha visto convertida en un Manhattan luminoso.
Christopher Nolan dirige sin que le tiemble el pulso, dotando a la película de la cadencia justa y necesaria, de una fotografía
quizá demasiado luminosa por momentos pero aún así una dirección irreprochable. Nolan firma también el guión (junto a otros guionistas como su hermano, David S. Goyer o Bob Kane), un guión plagado de momentos realmente brillantes, como es el caso de la trama de los ferrys que te tiene con el corazón en un puño durante diez minutos, o los continuos engaños del Joker que terminan con una consecuencia trágica inesperada para todos los espectadores y sobre todo, las estelares intervenciones del Joker, especialmente esa conversación tan incendaria que mantiene con Harvey Dent en el hospital, en la que el Joker muestra su verdadero espíritu anarquista. Una joya de guión en todos los aspectos.Y ya por último, llegamos a la grandeza de la película, ya que se trata de una película de acción, un producto para provocar la saturación de las taquillas, una película de una franquicia de superhéroes... y la pregunta es, ¿cuándo fue la última vez que una de estas películas te ha hecho reflexionar profundamente? Seguramente las hay, pero ninguna llega al nivel de ésta. La película nos llena de preguntas, nos hace cuestionarnos el verdadero significado del héroe, del valor de una vida, del esperar por el amor, del sentido del caos y de, como dirían los Amaral, lo perra que es la vida. Nos encontramos ante un Batman con miedo, un Batman al borde del retiro, un Batman agobiado por su propia responsabilidad de héroe, un Batman enamorado y un Batman que se encuentra anulado por el Joker y sus maquiavélicos planes, pero finalmente nos encontramos con el héroe que, como Gordon indica, Gotham se merece, pero no el héroe que necesita, conviertiéndose en el guardián silencioso, en el Caballero Oscuro que protege la corrupta y al borde del abismo Gotham.
Un peliculón, una historia épica, sin duda, la película, como mínimo, del verano.

3 comentarios:
Pues la verdad es que Batman nunca ha sido uno de mis superhéroes favoritos, ni las películas de superhéroes uno de mis géneros preferidos, pero debido a las buenas críticas que estoy leyendo y oyendo de esta película, seguramente la iré a ver...
Ciao!!
No te he leído la entrada porque todavía no he visto la peli,cuando la vea regresaré para leerte.
Saludos
¡Que viva Batman y el joker y Harvey Dos Caras y la madre que los parió!
Me encantó la peli. He de decir que la primera me entusiasmó más por el rollo psicológico de meterte en la mente y en los recuerdos de Bruce Wayne, pero vamos, dos peliculones. ^_^
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