26/7/08

Divas a la española

Resulta que la palabra diva viene del latín diva (diosa). Este término es conocido por casi todos y siempre lo relacionamos con una estrella de la música de fama superlativa, que ya ha superado la barrera de ser sólo conocida por su música sino que es admirada como icono de la moda, la cultura, la televisión... con este sentido (el de estrella del arte) empezó a usarse en la Italia del siglo XIX para referirse a excepcionales cantantes de ópera.

Es un término totalmente restringido a lo femenino, ya que ningún hombre es denominado divo (realmente muy pocos artistas masculinos se corresponderían con el concepto de divo, quizá Michael Jackson, George Michael o Robbie Williams, ya que los tres triunfan con su música pop, tienen hordas de fans y locuras y extravagancias varias), y se le otorga a artistas ya consagradas en la música principalmente pop (no me imagino a nadie llamando diva a Patti Smith o a Deborah Harry, aunque sean iconos a su manera) que mueven mareas de incondicionales, son auténticas gurús de la moda y copan portadas de revistas de toda índole (desde las femeninas más rancias como Cosmopolitan a publicaciones del papel cuché). Actualmente se relaciona diva con una serie de actitudes y comportamientos rayanas con la arrogancia más absoluta y también con una serie de extravagancias que resultan divertidas y ridículas para nosotros, pero auténticas pesadillas para discográficas, promotoras de conciertos y hoteles entre otros. Y tampoco hay que olvidarse de la relación (casi inseparable para la sociedad) de diva y ambiente homosexual.

Dentro del panorama mundial musical hay muchas cantantes que pueden ser denominadas divas, siendo el ejemplo más claro Madonna, pero otras son Mariah Carey, Kylie Minogue y Cindy Lauper (ésta hace ya algunos añitos), y una nueva generación de divas (sin duda más polémicas) como son Britney Spears, Christina Aguilera, Jessica Simpson o Hilary Duff (estas dos últimas en proceso de coronarse). Por supuesto, hay más artistas que reúnen condiciones para ser divas, como es el caso de Lily Allen o Sophie Ellis-Bextor, pero no las clasifico como tal debido a razones de diverso índole: Lily Allen sería más bien una diva de la escena indie y como que no pega y Sophie Ellis-Bextor es demasiado elegante y estas cosas (vale, sí, estoy platónicamente enamorado de esa mujer).

Cambiando de tercio y bajando de la escena mundial, cada país tiene sus propias divas: Grecia tiene a Helena Paparizou, Suecia a Charlotte Perrelli (y no, no bromeo con el apellido) y así repetidamente. Si hablamos de España, creo que podemos delimitar lo de diva a tres artistas: Marta Sánchez, Alaska (parida como Olvido Gara, pero parece que el personaje fagocitó a la persona) y Mónica Naranjo. La primera, gallega (había que decirlo) y denominada por el gran Sabina como la mejor voz española, empezó con Olé Olé para luego emprender una carrera en solitario plagada de grandes, medianos y pequeños éxitos. Realmente su época de oro pasó en la segunda mitad de los 90, pero aún así cada nuevo disco se hace un hueco en las radiofórmulas y consigue unas ventas más que aceptables. Además de éso, su posado en Interviú es uno de los más recordados y su imagen de rubia explosiva ha sido explotada hasta la saciedad. Por otro lado, Alaska ha pasado por tantos grupos que no vale la pena nombrarlos todo pero sí decir que todos esos grupos se han visto eclipsados por el gran carisma de la mexicana (en la imagen, ella al frente de Alaska y los Pegamoides). No siempre pelirroja pero siempre polémica e icono más famoso y recordado de la Movida últimamente ha vuelto a lo más alto de la escena musical española gracias a Fangoria (formado por ella y su compañero ya en los años de la movida Nacho Canut) que se han erigido en uno de los grupos más populares sobre todo entre el colectivo gay. Y no sólo éso, Alaska era la presentadora de ese gran programa infantil que se llama La Bola de Cristal, justamente mitificado y convertido en objeto de culto. Y ya por último, Mónica Naranjo, que durante siete años se mantuvo fuera del mundillo para volver hace pocos meses con un disco como mínimo sorprendente, Tarántula. Yo era de ésos que encontraban (y sigo encontrando) Europa como una canción horrible, pero como buen ecléctico que soy, decidí darle una oportunidad al disco, y sin llegar a ser maravilloso, sí que es diferente, original y lo más propio de una diva que he llegado a escuchar. Puede que se note demasiado que ha pasado una depresión producida por la presión del éxito en todas las letras, en el ambiente que pretende transmitir e incluso en el artwork de la portada y su vestuario.

No sé por qué hablo de divas, pero me apetecía y para qué negarlo, son una parte más de nuestra cultura de masas que tanta admiración y repulsa me produce al mismo tiempo.

16/7/08

Competitividad obscena

Por lo visto, en la isla griega de Zakynthos el pasado fin de semana arrestaron a nueve chicas británicas con cargos de prostitución por realizar una competición de sexo oral en una discoteca. El evento se grabó y se colgó por internet. Una docena de hombres (británicos y griegos) también están sometidos a cargos por animar tal comportamiento obsceno.
Diario del Viajero

Mira que soy competitivo, pero ésto me parece ya demasiado...

Quién da más y quién da menos

Resulta que Cataluña, Madrid, Baleares y Valencia (no por ese orden) son las comunidades que más aportan al fondo común del Estado español, y que otras como Andalucía, Extremadura, Asturias o Galicia son las que más se favorecen de éste, recibiendo más de lo que aportan. ¿Realmente le sorprende a alguien?¿Han tenido que salir los datos para resolver dudas? Aparte de éso, las declaraciones de un representante nacionalista catalán en el Parlamento han calificado de "expolio a Cataluña" lo que ha sufrido esa tierra tan bonita en los últimos años (bendito expolio, qué bien le vendría a Galicia). Y yo me pregunto: ¿y dónde dejamos la solidaridad?

10/7/08

Sí que es raro

Ayer en la playa, una amiga mía estaba hablando de un chico que le gusta, y como en la mayoría de los casos, la cosa es sacarle defectos en un intento de autoconvencerse de que no le gusta tanto. En plena conversación, mi amiga soltó:

- Además, le gusta música rara.
- ¿Qué música rara? - le pregunté yo.
- Los Beatles y estas cosas.
- Joder, éso no es música rara.
- Bueno, sí, sí que es raro.

No sé, si que te gusten los Beatles es ser raro, no quiero ni pensar lo que dirían si conocieran con todo detalle mis gustos musicales.

No acabarán conmigo

Sí, hace mucho tiempo tenía otro blog, que igual alguno recuerda y sí, lo firmé con el nick con el que estuve ligeramente divorciado últimamente y que he retomado en este blog. Sí, soy el hermes de los foros de LGG, el Hermes de From the back of my broken hand e incluso soy el Laurentis de Fin de la fiesta. Este último blog lo creé para que me sirviera de desahogo vital, de forma de decir las cosas que me apetecieran sin preocuparme sobre el qué dirán, el qué pensarán y etcétera, etcétera, como diría uno de mis profesores preferidos de este año, pero no sé, no me encontraba del todo bien y por éso se vio un poco abandonado. Lo admito este primer curso universitario ha sido contradictorio, por una parte me lo he pasado genial y me he encontrado con gente que realmente me cae bien, pero por otro lado al final de curso me sentí defraudado por muchos de mis compañeros y su obsesión de formar camarillas y excluír a quien no les interesa. Yo nunca fui de esos excluídos, pero después de un tiempo me empecé a sentir mal y abandoné la gran camarilla CAV (así se empeñan en llamarnos a todos) para convertirme en uno de los seres más independientes del universo que conforma mi clase, pero oye, con mucho orgullo. Yo soy amigo de quién quiero y no de quién me veo obligado. Lo dejo, que empiezo a sonar demasiado repugnante incluso para mis oídos.

En verdad este blog no se centrará tanto en mi vida personal (aunque sin duda resultaría interesante debido a los tintes surrealistas que tiene) sino en lo que hay a mi alrededor, en lo que me rodea. El título del blog y ese aire como de resistencia que desprende todo se debe a que me da miedo la generación que se está formando a mi alrededor, una generación que no sabe qué canción es el With or without you de U2 (y este grupo les suena, sí, pero simplemente les suena), que no sabe que el término pop es denigrado continuamente y que Britney Spears no es su máxima representante, una generación que se niega a ver películas en blanco y negro por el simple hecho de ser en blanco y negro y que no quiere ver un film de más de dos horas a menos que tenga tiros, sexo o coches a todo gas, que leen lo justo y necesario (los apuntes y poco más) y se extrañan de ver a alguien leyendo un libro de más de 100 páginas, una generación que escapa de museos y que sólo les interesan viajes a sitios donde haya discotecas y playa... Por supuesto que no todo el mundo es así, pero hay que admitir que hay un porcentaje excesivamente alto de jóvenes nacidos a finales de los 80 y principios de los 90 que presentan estos rasgos y, sinceramente no quiero formar parte de ese grupo ni que seamos tachados todos con estes prejuicios. A éso me resisto, a ser como los demás, a ser uno más de los que critico. Éso sí, que nadie se engañe, muchos de mis amigos son así y no me arrepiento para nada de ser su amigo. Y sí, ya lo he intentado con ellos, y dan pequeñas muestras de mejoría, pero todo podría ser mucho mejor.

Pues éso, intento que este blog sea... bueno, ya se verá.