17/8/08

Murmuraciones

Creo haber prometido que no iba a hablar mucho de mi vida personal aquí, pero a veces resulta inevitable. Seguramente ya dije que me siento más cómodo rodeado de mujeres que de hombres, algo que es totalmente cierto, pero toda cara tiene su cruz y no sé si ésto es la razón por la que la gente que peor me cae siempre sean mujeres, es más, muy pocos hombre han conseguido despertar en mí esos instintos de no soportar a una persona y hacer todo lo posible para no soportarlo pero al mismo tiempo joderlo (qué le vamos a hacer, no se puede ser tan bueno en este vida). Puede ser que haya varias cosas que no soporte en una persona como son la hipocresía, el critiqueo por la espalda, la rumorología, el querer quedar bien con todo el mundo y manipulación, y quizá es casualidad, pero me he encontrado a más mujeres reuniendo estos requisitos que a hombres, que suelen (solemos) ser más viscerales y menos preocupados por el qué dirán por lo que no se preocupan tanto por el quedar bien.

Bueno, después de este discursito, os voy a decir más o menos lo que pasó: el verano pasado circularon unos rumores completamente falsos sobre mí y mi relación con un amigo mío, en los que se decía que éramos novios y demás cosas que os podáis imaginar. Los rumores llegaron a mí más tarde que temprano y mis amigos me preguntaron directamente sobre el tema y al escuchar mi negativa, dejaron el tema morir y para prácticamente todo el mundo fue un rumor falso más de los que se sueltan a diario. Para prácticamente todo el mundo, por que dos conocidas mías (no amigas, que no regalo ese título a cualquiera) siguen con el tema hasta hoy. Ya conté aquí que el miércoles fui con unos amigos al concierto de Amaral en Pontevedra, y entre esos amigos estaba mi supuesto ex-novio (o novio, realmente no sé cómo lo tienen montado en sus cabezas), al que al día siguiente bombardearon a preguntas en plan: ¿pasó algo interesante? A lo que mi amigo, que de crueldad e inteligencia no anda corto, respondió con afirmativas sobre cosas que habían pasado realmente, pero que obviamente no cumplían sus expectativas. Al final lo acabaron dejando en paz diciendo que ya le preguntarían a uno de mis mejores amigos que había venido con nosotros para que les dijera la verdad. Ignoro si le preguntaron a ese amigo mío, pero no creo porque ya tenían bastantes cosas que arreglar con él (principalmente, porque este amigo mío es gay declarado desde el año pasado y se lo tuvo que confirmar ayer, a ellas, que se creen tan amigas de todo el mundo y especialmente de él, nunca se lo creyeron y siempre dijeron que eran las malas lenguas, ¿nadie más ve la contradicción clara? Pero bueno, tiene su sentido, una de ellas está sumamente enamorada de este amigo mío gay y debe costar asumirlo...). Y ayer por la noche, cuando iba con una amiga mía que pasa bastante tiempo con estas dos energúmenas hacia el centro de Ferrol a pasar una noche de fiesta, me confesó que uno de sus temas de conversación favoritos era especular sobre mi sexualidad.

Realmente, no le doy la más mínima importancia a que especulen sobre mi sexualidad, es algo que me supone bastante poco, sólo a mí me importa ese tema y estoy bastante seguro sobre ella. Lo que me molesta sobremanera es la murmuración a las espaldas, el luego venir a saludarme tan panchas e incluso escuchar mis tonteos con una de mis compañeras de clase (ésto se merecería otro post, pero no es plan) sin decir ni pío. No sé cuánto tiempo más las aguantaré, pero creo que más bien poco...

1 comentario:

Pruna dijo...

Los rumores pueden hacer mucho daño, no te acerques demasiado a ellas, el tema de tu sexualidad sólo te incumbe a ti. No tienes porque ir dando explicaciones a nadie.

Saludos