Este nuevo comienzo de curso no hizo otra cosa que confirmarme lo que había pasado en el segundo cuatrimestre del curso pasado. Los Cavs (para quien no me haya leído antes, los Cavs somos mi curso en general, los estudiantes de 2º de Comunicación Audiovisual) están divididos y no se puede negar, por un lado están los SuperCavs y por el otro lado están (estamos) los demás, pero bueno, cada uno a su bola. He cambiado de grupo de trabajo y ahora estoy con gente a la que conozco mucho mejor que cuando formé grupo el curso pasado y sé que estoy y estaré a gusto (y puede que sea casualidad, pero somos cinco, y soy el único chico). Quizá sea también que he madurado, que he crecido y he visto que hay cosas que no me gustan y no puedo evitar sentirme incómodo ante ellas, pero creo que no soy el único que cree que el ambiente en mi grupo de trabajo del año pasado estaba más que enrarecido, ya que sólo hablo con normalidad con tres de ellos, con otra he cruzado un par de palabras y saludos y con el otro no he cruzado ni una sola. Seguramente yo era la pieza que no encajaba y decidí retirarme a tiempo, sin ningún tipo de remordimiento por mi parte ni petición de la otra.
Además de éso, el curso está saliendo como esperaba, clases más interesantes que las del año pasado en su mayoría, empezando por Teoría e Historia de los Géneros del Cine que me la da un señor extremadamente agradable y con el que no sólo se aprende su materia, pasando por una asignatura con un nombre demasiado largo con la que por fin aprenderé a usar Photoshop, Flash y el Dreamweaver y terminando por la que más me interesa debido a mi sueño de ser guionista, que también tiene un nombre demasiado largo y con la que voy a tener un primer contacto serio con el mundo del guión, las artes escénicas y el espectáculo en general. En esta última me han mandado mi primer lectura obligatoria: la Poética de Aristóteles, que aunque sea un señor que vivió hace casi 2500 años, es aún un referente en lo que respecta a la concepción del espectáculo y el guión. Además de éso, hemos visto una película, El Ladrón de Orquídeas (bueno, vale, me perdí como veinte minutos de la mitad de la película por llegar tarde a clase un día que llovía y no conseguí coger un bus que me llevara a tiempo a la facultad), dirigida por Spike Lee (creo, vamos, no recuerdo y no tengo internet), guionizada por los hermanos Kauffman y protagonizada por Nicholas Cage y Meryl Streep (¿es mi imaginación o cada vez está más guapa?). Una película que gira alrededor de la creación de un guión y como con éste se puede engañar, manipular y mentir la realidad para conseguir una historia más interesante, emocionante e intrigante para el espectador. Es una película que si tenéis ocasión de verla, aprovechad, porque entretiene, en cierta manera instruye y te hace cuestionarte cosas interesantes. Os recomiendo también una película francesa de título La Ciencia del Sueño (fue repartida con Público por 1€ el pasado viernes), dirigida y escrita por Michael Gondry y protagonizada por Gael García Bernal, Charlotte Gainsbourg y Alain Chabaut entre otros. Una película que como su nombre indica recurre al mundo de los sueños y su solapamiento con la realidad, todo acompañado de una bonita historia de amor y una estética muy cuidada en todos los aspectos (cosa no muy difícil si se rueda en París, aunque ésta no salga mucho en la película, rodada casi exclusivamente en interiores).
Estos días estoy leyendo bastante (es lo que tiene el no tener este vicio llamado internete), y además de leerme en apenas un día otra novela más de Amélie Nothomb, Estupores y temblores, con la que ya van cinco de la belga, estoy leyendo Profundidades de Henning Mankell, quizá el escritor sueco contemporáneo más famoso. Es ya el segundo libro que leo de Mankell (el primero fue El perro que corría hacia una estrella), y la verdad es que es un novelista interesante, porq
ue aunque su escritura sea seca y concisa, tiene una especial manera de hacernos ver los sentimientos de sus personajes, que son, por norma general personajes, que no dan encontrado su sitio en el mundo y lo buscan con desesperación. Una vez termine Profundidades lo podré comentar mejor, pero por ahora me está gustando mucho y no creo que me defraude con el final (aunque todo es posible). Y una vez despache al sueco, me pondré con la irlandesa Iris Murdoch y su novela La Campana, que también comentaré por aquí cuando lo lea.
Ah, y mañana (el 9 de octubre para ser más exactos) voy a un concierto de The Blows, un grupo vigués que se inspira en el post-punk, el new wave y el rock resurgido (suenan a una mezcla entre The Strokes y Franz Ferdinand) en el que es su primer y único disco, Upskirts, disco que demuestra que no tenemos nada que envidiar musicalmente al mundo anglosajón. Ya os contaré con más detalle cuando los haya visto en directo.
Y ya está. No os quejaréis, ¿no?

2 comentarios:
La película se titula adaptation en inglés y ganó unoscar, creo, por el guión. Y el director se llama spike, indeed, pero no lee, sino jonze xD algún dia la veré con lo que me gusta charlie kaufman...
¡Que bien! una entrada superlarga, me encanta. Hazle un "conxuro das meigas" al router a ver si funciona ;)
Me apunto las películas para verlas.
Saludos
Publicar un comentario