Sí, hace mucho tiempo tenía otro blog, que igual alguno recuerda y sí, lo firmé con el nick con el que estuve ligeramente divorciado últimamente y que he retomado en este blog. Sí, soy el hermes de los foros de LGG, el Hermes de From the back of my broken hand e incluso soy el Laurentis de Fin de la fiesta. Este último blog lo creé para que me sirviera de desahogo vital, de forma de decir las cosas que me apetecieran sin preocuparme sobre el qué dirán, el qué pensarán y etcétera, etcétera, como diría uno de mis profesores preferidos de este año, pero no sé, no me encontraba del todo bien y por éso se vio un poco abandonado. Lo admito este primer curso universitario ha sido contradictorio, por una parte me lo he pasado genial y me he encontrado con gente que realmente me cae bien, pero por otro lado al final de curso me sentí defraudado por muchos de mis compañeros y su obsesión de formar camarillas y excluír a quien no les interesa. Yo nunca fui de esos excluídos, pero después de un tiempo me empecé a sentir mal y abandoné la gran camarilla CAV (así se empeñan en llamarnos a todos) para convertirme en uno de los seres más independientes del universo que conforma mi clase, pero oye, con mucho orgullo. Yo soy amigo de quién quiero y no de quién me veo obligado. Lo dejo, que empiezo a sonar demasiado repugnante incluso para mis oídos.
En verdad este blog no se centrará tanto en mi vida personal (aunque sin duda resultaría interesante debido a los tintes surrealistas que tiene) sino en lo que hay a mi alrededor, en lo que me rodea. El título del blog y ese aire como de resistencia que desprende todo se debe a que me da miedo la generación que se está formando a mi alrededor, una generación que no sabe qué canción es el With or without you de U2 (y este grupo les suena, sí, pero simplemente les suena), que no sabe que el término pop es denigrado continuamente y que Britney Spears no es su máxima representante, una generación que se niega a ver películas en blanco y negro por el simple hecho de ser en blanco y negro y que no quiere ver un film de más de dos horas a menos que tenga tiros, sexo o coches a todo gas, que leen lo justo y necesario (los apuntes y poco más) y se extrañan de ver a alguien leyendo un libro de más de 100 páginas, una generación que escapa de museos y que sólo les interesan viajes a sitios donde haya discotecas y playa... Por supuesto que no todo el mundo es así, pero hay que admitir que hay un porcentaje excesivamente alto de jóvenes nacidos a finales de los 80 y principios de los 90 que presentan estos rasgos y, sinceramente no quiero formar parte de ese grupo ni que seamos tachados todos con estes prejuicios. A éso me resisto, a ser como los demás, a ser uno más de los que critico. Éso sí, que nadie se engañe, muchos de mis amigos son así y no me arrepiento para nada de ser su amigo. Y sí, ya lo he intentado con ellos, y dan pequeñas muestras de mejoría, pero todo podría ser mucho mejor.
Pues éso, intento que este blog sea... bueno, ya se verá.
En verdad este blog no se centrará tanto en mi vida personal (aunque sin duda resultaría interesante debido a los tintes surrealistas que tiene) sino en lo que hay a mi alrededor, en lo que me rodea. El título del blog y ese aire como de resistencia que desprende todo se debe a que me da miedo la generación que se está formando a mi alrededor, una generación que no sabe qué canción es el With or without you de U2 (y este grupo les suena, sí, pero simplemente les suena), que no sabe que el término pop es denigrado continuamente y que Britney Spears no es su máxima representante, una generación que se niega a ver películas en blanco y negro por el simple hecho de ser en blanco y negro y que no quiere ver un film de más de dos horas a menos que tenga tiros, sexo o coches a todo gas, que leen lo justo y necesario (los apuntes y poco más) y se extrañan de ver a alguien leyendo un libro de más de 100 páginas, una generación que escapa de museos y que sólo les interesan viajes a sitios donde haya discotecas y playa... Por supuesto que no todo el mundo es así, pero hay que admitir que hay un porcentaje excesivamente alto de jóvenes nacidos a finales de los 80 y principios de los 90 que presentan estos rasgos y, sinceramente no quiero formar parte de ese grupo ni que seamos tachados todos con estes prejuicios. A éso me resisto, a ser como los demás, a ser uno más de los que critico. Éso sí, que nadie se engañe, muchos de mis amigos son así y no me arrepiento para nada de ser su amigo. Y sí, ya lo he intentado con ellos, y dan pequeñas muestras de mejoría, pero todo podría ser mucho mejor.
Pues éso, intento que este blog sea... bueno, ya se verá.

1 comentario:
Te conocíe en Fin de la fiesta y me gustaba mucho tus críticas de cine y de libros.
Respecto a cómo es la gente de tu generación, te diré que no ha cambiado mucho respecto de la mía, en el cole tenia dificultades en encontrar gente con gustos parecidos, al abrir el círculo de amistades al llegar al instituto fue más fácil encontrar personas con gustos semejantes o gente que aunque no tenga tus mismos gustos, sí te puede aportar cosas nuevas.
Creo que el secreto está en tener un círculo muy amplio de conocidos,no cerrarse a conocer gente nueva.
Saludos
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